PREMIO NACIONAL AL DESARROLLO DE COMPETENCIAS DE LECTOESCRITURA Y AUDIOVISUALES 2015

viernes, 22 de febrero de 2019

BOTANDO UNHA OLLADA AO FUTURO





O pasado xoves 16 de febreiro o alumnado de 1º e 2º de Bacharelato realizou unha visita á USC acompañados da orientadora Yolanda e Ana, a profesora de relixión. Nesta saída os estudantes pudieron visitar aquelas facultades que imparten graos polos que sinten interese e desta maneira sumerxirse por unhas horas no que será o ambiente universitario no que vivirán nos próximos anos.

Unha destas alumnas, Thalía Fernández, considera “este tipo de visitas fundamentais para axudarnos”  aínda que “non nos serviu de moito posto que a información que nos deron é case a mesma que podemos atopar na páxina web”. Neste mesmo sentido Óscar López, que visitou a Facultade de Económicas, botou en falta unha explicación máis detallada sobre “as diferenzas entre titulacións, como ADE e Economía ou outras opcións que se ofertan”, pero si agradeceu “que dous alumnos nos comentaran un pouco como foi a súa experiencia no primeiro ano e que cousas lles resultaron máis chamativas.”

Outras das facultades visitadas foron as de Ciencias Políticas, Dereito, Relacións Públicas, Xornalismo e Filoloxía. En Filoloxía Antía Sánchez quedou moi sorprendida polo laboratorio de idiomas “nunca imaxinei que nun grao de idiomas se puidese usar un laboratorio, pero en canto vin comprendín o seu uso: escoitar e analizar os diferentes acentos e pronunciacións das linguas”. Tamén lle pareceu interesante a esta futura filóloga de linguas orientais a posibilidade de facer o grao de Linguas Modernas no que se estudan idiomas como o italiano, o francés e o alemán.
Na Facultade de Xornalismo, tanto Antía Sánchez  como Uxía López, quedaron moi satisfeitas coa visita aos estudios de radio e televisión e lembraron con nostalxia cando visitaron por primeira vez un estudio de radio en 1º de ESO para gravar uns contos cos seus compañeiros, dentro do proxecto levado a cabo pola profesora de Lingua Castelá Elena Haz.



Nesta sala os alumnos practican radio, deben facelo como se fose un programa en directo polo que teñen que levar un guion preparado.

Este é un dos platós de televisión da universidade, aquí os alumnos practican diferentes formatos: informativos, presentacións, entrevistas…
O que diferencia a biblioteca de Xornalismo é que conta cunha hemeroteca para que os alumnos poidan consultar calquera xornal que precisen para as súas investigacións.

Ademais de fixarse nos aspectos académicos destas titulacións os alumnos valoraron o salto que suporá para eles pasar dun pequeno instituto rural a unha facultade “este será o último ano no cal sexamos poucos e coñecidos e pasaremos a ser un grupo xigantesco de descoñecidos, e aínda que asusta bastante, é bo facerse a idea” afirma Thalía.
No itinerario científico as facultades visitadas foron as de Enxeñería Informática, Matemáticas e Física. Nelas María Vidal destacou o escaso número de mulleres que había no grupo e as elevadas notas de corte que se necesitan para poder acceder  aínda que iso ”non me bota para atrás”.

A experiencia foi moi alentadora para todos e viviron con expectación desde a visita ás aulas ata a comida na cafetería universitaria.


viernes, 8 de febrero de 2019

Memorias de Tristán Saldaña



Beatriz Berrocal


Tristán Saldaña, es un muchacho de un pueblo bastante pequeño llamado Tornedo. Tristán, o como él prefiere que le llamen, Saldaña (ya que su nombre puede dar a burlas como Tristanín está Tristón), es un niño bastante peculiar. A diferencia de otros niños de su edad, a él no le apasiona eso de “relacionarse”, ya que prefiere hacer las cosas por sí mismo y no le gusta compartir tiempo con nadie; vamos que Tristán es antisocial. Este verano va a ser diferente a los anteriores ya que, “gracias a su tío”, va a ir a un campamento de verano.
Y pocos días después de la “gran noticia de su tío”, ya se veía en el bus del campamento, rumbo hacia 15 días en un albergue, que para Tristán importaban lo más mínimo. En el bus, conoció a un niño inglés de más o menos de su edad, al principio no le hizo caso; pero más tarde ya se les veía hablando. Según él, el niño inglés, era la cosa más blanca que había visto en su vida, por lo que le puso el mote de “Lejía”. Una de las mayores aficiones de Tristán era poner motes, lo hacía con todo el mundo.
Cuando llegaron al albergue los monitores decidieron poner a Saldaña con otros cinco niños incluyendo a “Lejía”. Después de conocerse un poco, el panorama actual en la habitación era: Tristán, “Lejía”, un niño negro apodado “el Piños”, debido a su ortodoncia; un joven muy muy feo apodado “Posdata”, debido a su repetición de la frase, ”casi se me olvida”; un niño que no paraba de contar sus pasos apodado “el Pasos” y por último un muchacho que no dejaba de mirar el ordenador, le apodó “Puntocom”.
Al acabar de instalarse, se enteraron  de que el “súper plan del campamento” era una liga de fútbol, el deporte más odiado por Tristán. Él prefería la escalada. A partir de los primeros partidos de su equipo (Los mismos de su habitación), no iban a los partidos con la idea de ganar o perder; iban a los partidos con la idea de no perder por más de 20 goles. Eran malos no, lo siguiente; tanto que se burlaban de ellos todos los de campamento; todos, menos Juli, una niña gordita también víctima de las burlas. Ella los animaba con todas sus fuerzas y no lo importaba lo más mínimo si le llamaban gorda o algo por el estilo. Acabaron siendo amigos, conocidos como el “pelotón de los torpes”.
Un día, de excursión, Tristán decidió comprarle un regalo para Juli, una colonia. No tuvo la oportunidad de dársela, ya que durante el día de visitas su abuela se la cogió pensando que era para ella. Ese día también había partidos y el equipo de Tristán perdió por algunos más que dedos en el cuerpo. Lo peor era que sus familiares estaban observándolo. Ese mismo día su abuelo se “perdió” en el recinto del albergue, pero después de mucha búsqueda resulta que estaba charlando, cosa que le gusta mucho a él. En resumen, un día bastante penoso; más para “Lejía”, ya que su familia no pudo venir desde Londres para verle.
Días después, otra excursión. Fueron a Lagares de Abajo, cerca de Fontana. El plan era ir a la playa y después a las cuevas. Lo de la playa salió bien, pero lo de las cuevas…no. Poco a poco “el pelotón de los torpes”, incluyendo a Juli y los Gómez, los abusones; se fueron separando del grupo. De repente Juli tropezó y torció un tobillo. Sin hacer caso a las burlas de los Gómez, fueron a pedir ayuda, pero nadie los oía, ya que se habían alejado demasiado. Pasaban las horas y la marea subía. Después de algún tiempo y algún que otro esfuerzo, los rescataron; todo gracias a un hueso de melocotón.
Un par de días después el campamento dio a su fin. Después de una emotiva despedida Tristán llegó a su entrañable pueblo. Allí fue recibido como un verdadero héroe, debido a su hazaña en la cueva.

La verdad es que este libro me gustó bastante, ya que es fácil de leer y muy entretenido. Está adaptado a nuestra edad (sobre 13/14 años), ya que el protagonista es de la misma que nosotros y son cosas (excepto lo de la cueva que sería un poco raro) que nos podrían pasar, ya que un niño de nuestra edad: se va de campamento, hace amigos, disfruta del verano… Es un libro no muy largo y como dije antes, fácil de leer; se da leído en una tarde.
 Lo recomendaría; no solo porque sea fácil y entretenido, sino también para que sus lectores se dieran cuenta de que no hay que estar metido en casa todo el día (ya sea por no tener amigos, no querer, estar “enganchado” a las nuevas tecnologías…), sino que hay que disfrutar del momento, de lo que hagas y de la gente que te rodea.

Hugo Sanmartín 2º ESO

martes, 5 de febrero de 2019

LA MEMORIA DE LOS ÁRBOLES Concepción Sanfiz





La autora de este apasionante libro es Concepción Sanfiz, antigua profesora de nuestro centro. Me siento muy afortunada de haber podido ser su alumna y aprender de ella, ya que además de una gran profesora es también una maravillosa escritora. La memoria de los árboles es su primera novela y su lectura no deja indiferente a cualquiera.


La narradora y protagonista es Irene, una profesora lucense de Lengua Española que se va a vivir a Olba, un pequeño pueblo de la montaña asturiana. La trama se desarrolla en torno a varios personajes a los que ella da el nombre de “árboles”, pues son personas que se caracterizan por la generosidad callada de los seres que hacen bien a los demás sin que apenas se note. Para ella un “árbol” es su padre, al que perdió cuando era una niña y que su ausencia hace que tenga la necesidad de explorar el pasado. Irene escribe un libro para hacerle justicia a todos los personajes que van apareciendo a lo largo de la novela, al mismo tiempo que describe el pueblo, su paisaje y las historias que lo rodean. Con esta narración consigue reflejar el paso del tiempo, la importancia de recordar y sobre todo la nostalgia o “morriña” cuando alguien se aleja de su lugar de procedencia y los cambios que se producen en esa ausencia. Una frase que me ha marcado mucho, al igual que la historia del personaje que la cita, es “el nombre de una persona encierra toda su dignidad”.


La intercalación de historias hacen que la novela sea muy amena y entretenida. A través de la variedad de personajes, anécdotas y detalladas descripciones conseguimos crear una imagen de la belleza de Olba. Gracias a Juan Camacho, Marcelo, Ernesto, Antonio, Isabel… podemos conocer historias fascinantes y empatizar con ellos por la gran calidad de la escritura que caracteriza cada una de las líneas. Sin duda es una lectura muy recomendada para todo el mundo, estoy deseando poder leer su próxima creación.

Lucía Campos 2º BAC