RELATOS
MI PRIMERA COMUNIÓN El día de mi primera comunión, fue divertido, gracioso, doloroso y cansado. Divertido, porque fue la “BOMBA”. Gracioso, por lo que pasó en la comida y en la fiesta. Doloroso, al tener que estar horas y más horas con el incómodo vestido y con los superzapatos; cansado, de tanto correr y saltar. El día empezó en casa de mis abuelos. Nos encontrábamos allí, porque era donde estaba la peluquera que nos iba a hacer los peinados. ¡Me tuve que levantar a las siete de la madrugada, ni que hubiera un naufragio! Yo contaba con ir sin ojeras y descansada, pero no fue así. Cuando salí por la puerta, me monté en el coche para ir a la peluquería y después, directamente a mi casa. Allí, me puse el vestido, me retoqué y todo lo demás, que vosotros seguramente sabéis. Mi madre no paraba, estaba todo el ti...